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    Presentación

    Estimados compañeros: un año más, y ésta es la 17ª edición, el Simposium Nacional sobre Tratamiento Asertivo Comunitario está en marcha. Reaparecemos tras un año de obligado parón a causa de la pandemia vírica que ha afectado al mundo. Y es por ello, por las precauciones en materia de salud pública que aún debemos conservar, que este año nuestro encuentro será por primera y esperemos que por última vez, en formato ONLINE.

    Esta situación tan atípica nos permite sin embargo abordar en el programa temas que sin ser específicos de las intervenciones domiciliarias si que están modulando continuamente su desarrollo: aspectos éticos, legales y forenses marcan los límites entre los que debemos movernos. La Ley y la Moral, la Ética son los sistemas que enmarcan nuestro devenir en todos los campos de la vida. La reciente aprobación de leyes que afectan a las personas con enfermedades mentales severas y persistentes está siendo motivo de encendidos debates. En este sentido, contar con la presencia en nuestro programa del Prof. Diego Gracia indica que para salir de los conflictos de valores optamos por la deliberación antes que por la judicialización, que de alguna manera, expresa un relativo fracaso de la práctica clínica.

    El llamativo incremento de los dispositivos de intervención domiciliaria que se han puesto en marcha en nuestro país en los últimos cinco años obliga a plantearse varias reflexiones así como a que nuestro foro sirva de lugar de reunión y apoyo para las muchas iniciativas en marcha. Equipos de Tratamiento Asertivo Comunitario con sus diversos denominaciones, Equipos de Resolución de Crisis, Equipos de Hospitalización domiciliaria, etc. Nada sobra en la asistencia a los pacientes más graves. Ni las Unidades de Agudos ni los hospitales de día ni las unidades de rehabilitación ni los centros de salud mental ni las minirresidencias o los pisos supervisados. Nada. La cuestión está en coordinar esta gama de recursos que debe ser variada para responder a las diferentes demandas de cada paciente. Y en trabajar en equipo con el resto de dispositivos que pueden tener que intervenir con él, afianzando la inexcusable continuidad de cuidados.

    Por eso tendremos ejemplos de todos los dispositivos implicados en el trabajo domiciliario, así como información de la situación europea y mundial en este campo con experiencias novedosas y muy interesantes en su desarrollo y en sus resultados. Este encuentro alcanzará el año que viene sus 18 años, su mayoría de edad. Y ya va siendo hora de demostrar que si hemos llegado hasta aquí es porque queríamos quedarnos. Porque como quien no quiere la cosa los vientos del cambio en la mejoría en la asistencia a los enfermos más graves y con mayores necesidades pasa por estar lo más cerca posible de ellos y de sus familiares respetando su autonomía y sus valores personales.

    Y es que buscando reducir las recaídas y las hospitalizaciones de algunos pacientes hemos comprobado que sus domicilios, los lugares donde pasan sus días de forma habitual, son lugares privilegiados para ciertas intervenciones y para evaluar bien sus necesidades. Y que tanto  profesionales, usuarios y familiares abogan por el crecimiento de este tipo de dispositivos por ser los que más respetan sus sistemas de valores, básicamente porque en sus hogares ellos son los que ponen las normas y marcan los tiempos. 

    Presentamos un programa-fusión intenso en lo teórico y en lo práctico. Esperemos que todos disfruten de ellos y les sirva de provecho. A todos los ponentes expresarles nuestro profundo agradecimiento por compartir con nosotros sus saberes. La deuda con ellos es especialmente relevante por la atipicidad de estas reuniones virtuales que hacen complejo lo sencillo.

    Y a las asistentes pues mil gracias.  Sin ese apoyo no habríamos crecido y no estaríamos ahora ante el penúltimo episodio de nuestra adolescencia.