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    Presentación

    Vivimos tiempos de incertidumbre, de cierta confusión e inseguridad ante lo que se avecina en los próximos años. Y en la duda, ante la falta de certezas y con la verdad anémica, el ser humano tiende a actuar de forma refleja, automática, eligiendo las opciones más simples para solucionar problemas de gran complejidad que exigen, antes que nada, calma, prudencia y responsabilidad. Como recuerda el psicólogo Daniel Kahnemann en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”, la mayoría de las decisiones que tomamos de forma impulsiva suelen ser fallidas.

    Enfrentamos la vigésima edición de nuestro Congreso (antes, Simposio) de Tratamiento Asertivo Comunitario en Salud Mental. Esto habla de la firmeza, estabilidad y consistencia del proyecto que iniciamos en Avilés en 1999 y que ha dejado 19 reuniones previas, desde el año 2004, como recuerdo. Será una pena no contar con algunos de aquellos amigos y compañeros que apoyaron nuestro trayecto, pero ya no están entre nosotros. Por suerte, un nutrido archivo fotográfico da cuenta, a modo de huella dactilar, de los hechos y nos permite mantener vivos sus recuerdos.

     El camino no ha sido fácil. Pero resulta estimulante comprobar la formidable familia “etaquera” que se ha creado alrededor de esta convocatoria. Y qué decir del desarrollo por toda España de equipos móviles de intervención domiciliaria, que, bajo diferentes denominaciones, modalidades y objetivos intentan llevar la asistencia psiquiátrica a quienes más dificultades tienen para asumirla o para recibirla. El lema: “Si tu no vienes, nosotros vamos…”, al que el cantante Víctor Manuel puso voz y música, sigue vigente encarnando la preocupación por las personas que sufren trastornos mentales graves y persistentes. Porque no hay lugar donde se respeten más los valores y los derechos de los pacientes que en su propio domicilio. Donde, además, como ya nos habían mostrado Leonard Stein Y Mary Ann Test, los aprendizajes de ciertas habilidades necesarias para la vida cotidiana son más fáciles y se mantienen más en el tiempo.

    A fecha de hoy, casi la totalidad de los Planes de Salud Mental de las Comunidades Autónomas recogen la indicación de poner en marcha equipos con la filosofía de los equipos de tratamiento asertivo comunitario. Las dos últimas Estrategias nacionales en salud mental (2007, 2022) también lo ratifican, cada vez de forma más explícita.

    La razón principal para que esta “filosofía de la movilidad” impregne de manera llamativa la asistencia en salud mental desde los últimos 15 años pensamos que puede radicar en varias razones, pero tal vez la más poderosa sea que estos dispositivos consiguen resolver un dilema (siempre tan nocivos): el no tener que optar entre lo hospitalario y lo extrahospitalario. Los equipos móviles ejercen una función de pegamento, de unión entre los dispositivos sociosanitarios y las redes salud mental con sus componentes tanto hospitalario como estrictamente comunitario, ambos tan relevantes y a veces, tan distantes. El éxito en la difusión de los “equipos de la movilidad” radica en ofrecerse como curso óptimo en la deliberación sobre el problema, esa fragmentación, que bloquea la asistencia psiquiátrica en muchos países. Y lo hace desde la constancia de que necesitamos todos los dispositivos que tenemos y mejor dotados. Todo para convertir al paciente en el centro del sistema asistencial adaptado para atenderle de la forma más adecuada en lo ético y en lo técnico.

    La continuidad de cuidados es el concepto clave de todo este entramado donde deben coordinarse diversos sectores institucionales. La fragmentación de esta continuidad supondrá el fracaso del plan asistencial diseñado. Y aun así, pese a que es algo que se repite en todos los foros, seguimos creciendo e incorporando prestaciones que proceden de distintos ámbitos de gestión y de financiación. O sea, profundizando en la fragmentación. Este es otro debate. Simplemente debe quedar constancia de que estos fallos por fragmentación de la red de cuidados tienen una solución accesible y contrastada en Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia, etc. Y como sucede con las enfermedades raras, el único financiador que no puede asumir estos costes y que lo hará de forma desinteresada es el Estado.

    Que hayamos contribuido a la creación de la asociación mundial de tratamiento asertivo comunitario (Global Association of Assertive Community Treatment-GACTA) puesta en marcha este mismo año y que velará por la diseminación del modelo es una gran noticia para persistir en este proyecto.  Encaja como anillo al dedo con ese lema de vida que algunos hemos hecho nuestro: “vive frugal, piensa global”. Ahí estaremos.

    Las incertidumbres a nivel social necesitan de realidades consistentes para callarlas. Esta reunión va a mantenerse como siempre. Con el mismo formato. Y con el mismo objetivo mientras que los motivos que justificaron su creación no hayan sido corregidos.

    En el congreso de este año tendremos una variada panoplia de ponencias y comunicaciones: Revisaremos el estado y el desarrollo de nuevos equipos móviles en varios países, evaluaremos el impacto de los cambios legislativos y conflictos éticos derivados que surgen en nuestra práctica, veremos si es verdad eso de que los psicódélicos cumplen sus promesas y ayudan a recuperar a personas con depresiones egraves, evaluaremos el sufrimiento identitario ante el contacto con la realidad virtual y la Inteligencia Artificial (el chat GPT como estrella invitada), mantendremos la vista atenta para que las especialidades implicadas en nuestra actividad profesional mantengan el diálogo como herramienta principal de sus intervenciones. Habrá otros temas interesantes sobre los que necesitamos actualizarnos evitando reforzar la omnipotencia sobre lo técnico o lo puramente fáctico. Este campo nuestro viaja a caballo entre la ciencia y el arte, entre la neurociencia y la literatura. Buscaremos lo que les une, frente al espíritu de los tiempos, el de la paranoia, el rechazo  la complejidad del mundo y a la alteridad, la procustosis de los tiempos modernos (Dr. Mahé dixit).

    Se avecinan tiempos de cambios importantes. No hay que temer al cambio, a la fusión de los avances tecnológicos con lo más profundamente humano. Como cantaba David Bowie:

    Ch-ch-ch-ch-changes
    Turn and face the strange
    Ch-ch-changes
    Just gonna have to be a different man

    Les esperamos en nuestra entrañable villa de Avilés acabando el mes de junio. No se lo pierdan. Será un Congreso para el recuerdo.